

He llegado a la etapa final de "L'Impertinence d'un été" tomo II. Me resta tan sólo dar el color a una veintena de páginas y podré pasar a otro tema. "L'Impertinence.." ha sido un álbum duro en ocasiones y en otras muy placentero. Dibujar bastantes viñetas de personajes que sólo hablan y en el mismo lugar suele resultar un tanto aburrido, en cambio poder redescubrir el fascinante mundo de los muralistas mexicanos y la época en la que se desarrolla la acción ha sido lo más agradable y divertido de éste álbum. Dos ejemplos bien contrastados: un wc de los que fotografió Edward Weston y la recreación de un mural de Diego Rivera.